Lo 1º que hay que cuidar al delegar es la relación líder/ colaborador.

Tienes un equipo preparado, pero cuando intentas delegar no termina de funcionar. Las experiencias frustradas de este proceso producen serias fricciones entre las personas y el responsable. Nadie sabe lo que ocurre y pueden caer en el error de culparse unos a otros.

_»La gente ya no se compromete como antes, quizás subestimé su capacidad y no vale para esto»

_»Él nunca va a delegar completamente, no se fía. Nunca dejará de controlar».

Delegar de forma eficaz si es posible.

En los años que llevo trabajando como consultora de empresas he escuchado estas versiones cientos de veces. Procurando siempre que ambas partes encuentren el modelo de trabajo ideal para esa experiencia. Porque en el 99% de los casos había voluntad y compromiso pero faltaba método. También existen otros factores que hay que tener en cuenta para delegar antes y durante el proceso:

  • No tener claro que es lo que se delega realmente, en una etapa cultural de las empresas el sólo hecho de promocionar a un cargo mayor significaba que podías delegar, como símbolo de jerarquía. He visto personas que pedían a sus equipos unos resultados desde la operativa, cuando en realidad no habían trabajado una estrategia para apoyarles.
  • No ocupar el puesto con el nivel de consciencia que necesita, en este caso la persona que lidera sueña/ solicita cosas que pertenecen más al mundo de las expectativas (fantasía Disney) que a la realidad de la compañía. Te dejo aquí el enlace a un artículo que escribí hace tiempo sobre ocupar tu lugar en la empresa.
  • La cultura de la empresa no ha promovido el desarrollo en el puesto ni la colaboración entre personas. La cultura sigue siendo una de las herramientas más importantes para el cambio de mentalidad y promoción de valores y conductas en la empresa. Antes de delegar, observa la cultura de tu empresa y comprueba si favorece este proceso.

¿Y si te dijera que nadie tiene la culpa y a todos les ha faltado un modelo de trabajo eficaz? ¿Conoces alguna experiencia similar? Seguro que si, y sabrás también que cuando la experiencia ha sido dolorosa, con juicios y afirmaciones que no representaban a ninguna de las partes se tarda mucho tiempo en recuperar la confianza en esa relación. Luego toca liderar sin confianza y sin el traspaso de funciones, y así empezamos a llenar el día a día de pequeños conflictos latentes.

Lo más importante a la hora de delegar

Quiero que sepas que lo más importante al delegar es cuidar las relaciones. Este es un proceso complejo y tenemos que tener las prioridades muy claras antes de comenzar porque lo más importante en la empresa siempre van a ser las relaciones. Las herramientas llegarán, pero de nada vale proyectar culpas cuando lo que faltan son recursos. Recuerda que son muchos los factores que pueden influir para que este proceso sea un éxito. Mantener una actitud abierta para abordar todas esas interferencias y tu prioridad de cuidar siempre la relación con el colaborador por encima de los obstáculos harán que sea una experiencia enriquecedora.

  • Escoge la situación o tarea concreta para delegar, verifica si podrías explicarla concretamente escribiendo su descripción o grabándote en audio.
  • Escoge a la persona que quieres que reciba esa nueva responsabilidad y analiza si tiene el tiempo, los medios y competencias necesarios para asumirla.
  • Comunícale a la persona tu intención de delegar y comprueba con ella su disponibilidad para asumir esa responsabilidad.
  • Juntos pueden trabajar sobre las etapas del proceso, la comunicación es imprescindible en esta fase.

 

Identifica los 3 escenarios para delegar con éxito

Otra cosa importantísima que tenemos en cuenta antes de delegar son los 3 grandes escenarios en los que podría estar nuestro caso, una vez que situamos nuestro caso en el escenario correspondiente podemos estimar las herramientas, recursos y el tiempo aproximado que llevará el proceso.

  • Delegar una o varias tareas sencillas.
  • Delegar una o varias funciones complejas.
  • Delegar un proyecto.

Te propongo, para finalizar un ejercicio de reflexión:

Dibuja una tabla situando en la columna izquierda el título «Escenarios» usando una fila para cada uno de ellos. En la columna central podrías usar el título «Herramientas» y en la columna derecha el título «Recursos y habilidades». Luego puedes empezar a completar en cada celda las herramientas, recursos y habilidades que usarías en cada uno de ellos. Como ejercicio final de reflexión puedes visualizar qué resultados obtendrías en un caso real si ya tienes ordenados estos elementos. ¿Te gustaría compartir tu reflexión con nosotros? juntos enriquecemos cada proceso.

 

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