Burnout y estrés laboral.3 perspectivas para abordarlo

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Burnout, estrés laboral y deterioro en la calidad de vida laboral. Es el panorama que nos acompañan cada día a nivel personal o somos testigos en alguien de nuestro entorno. Este artículo tiene la intención de analizar diferentes disparadores que se relacionan con estas situaciones y en las que se pueden crear “antídotos” diarios para construir la calidad de vida que podemos llegar a tener. Además de ofrecer 3 perspectivas para su análisis.

Las empresas son sistemas complejos compuestos por personas, inmersos en una cultura con mandatos y sesgos inconscientes. Y todo este complejo abanico de elementos influyen cada día las personas. Abordar el estrés es algo que se debe hacer desde todos los escenarios posibles, siendo el más efectivo el individual.

Abordaje sociocultural

A través de las políticas sociales, económicas y culturales se impulsan medidas para frenar o erradicar el estrés laboral y el deterioro de la calidad de vida de las personas. ¿Suena bien verdad? Pero a la hora de implantar esas medidas solemos encontrarnos con sesgos inconscientes/ culturales que distorsionan estas medidas. La sociedad, los medios de comunicación y educativos pueden concienciar sobre este síndrome para que las personas puedan detectarlo y abordar su situación lo antes posible.

Abordaje en las organizaciones del estrés

Las empresas tienen un papel muy especial en este ámbito, de hecho, son muchas las organizaciones que ya tienen en el centro de sus prioridades el bienestar de las personas en el ambiente de trabajo. Algunas medidas habituales son involucrar a las personas en proyectos atractivos dentro de la empresa, organizar jornadas de convivencia que refuercen los valores reales de la empresa y generar ambientes de trabajo colaborativo donde todos tengan participación en diseñar los objetivos y etapas para conseguirlos. Puedes leer sobre la relación del líder y su equipo en este enlace.

Existen otro tipo de comportamientos que aumentan su magnitud como:

  • Hablar con un lenguaje jerárquico utilizando la sílaba “me” (tráeme, termíname, etc) genera estrés diario.
  • Cambiar/ incumplir acuerdos con el equipo genera estrés y quema a las personas.

Durante el covid hubo un caso donde se le pidió al equipo comercial un sobreesfuerzo en ventas y las personas respondieron. Al finalizar el año recibieron la noticia de que se habían cambiado la política de incentivos, porque no podían ganar tanto dinero.

Ahora imagina por un segundo el estrés crónico y la sensación de quemados de ese equipo en 2023.

Abordaje individual

Sistémicamente los cambios más significativos se pueden llevar a cabo más rápido en el ámbito personal. Esto significa que tenemos muchas más opciones de abordar nuestra salud laboral como estilo de vida. Si esto está acompañado por los valores de la empresa en la que trabajamos y un cambio de consciencia sociocultural es maravilloso, pero si no es así podemos sentirnos tranquilos de que vamos a abordarlo desde casa.

Te propongo estas preguntas de reflexión:

¿Por qué elegí este lugar de trabajo?

He tenido algunos clientes que han solicitado coaching ejecutivo y estaban quemados de verdad, y las políticas de empresas necesitaban una verdadera evolución. Eran personas con grandes capacidades y tenían posibilidades de buscar otra organización con valores similares a los suyos. ¿Sabes que pasaba? Escogían lo malo conocido manteniendo su zona de confort y volvían cuando habían acumulado más estrés del que su cuerpo podía soportar. Recordar en estos casos que es una elección personal nos aporta energía y puedes usarla para adaptarte un tiempo, proponer cambios o buscar nuevos escenarios laborales. Pero eres tu quien cuida y distribuye esa energía en sus decisiones.

De hecho, te contaré un dato curioso, las personas que realmente trabajan en situaciones precarias mientras encuentran nuevas posibilidades padecen mucho menos estrés porque son conscientes de que es una elección transitoria, y suelen tener mucha motivación para hacer cambios en su vida.

¿Qué aporto como persona cada día a esta empresa? ¿Qué aporta este trabajo a mi vida?

¡Cuidado que aquí solemos decir muy rápido “aporto ilusión, voluntad etc”, pero pedir a la empresa cosas que están en otro nivel de exigencia como “desarrollo profesional, incentivos, oportunidades”! Lo que aporto y espero deberían estar en niveles parecidos.

Otro dato curioso, las personas que tienen una autoestima sana y saben que pueden aportar recursos valiosos a su puesto y la empresa son capaces de trabajar en ambientes difíciles sin aumentar su estrés. Pareciera que quien está enfocado en aportar pequeñas mejoras reales padece menos estrés que quien está dispuesto a reclamar estímulos emocionales que lo hagan sentir mejor.

¿Qué puedo aportar en esta empresa para disminuir el estrés y aumentar el bienestar laboral de todos?

Son muchas las personas que han decidido pasar de la queja a la acción. Convocando debates sobre la relación del estrés y las tareas/ exigencias laborales. Son personas que independientemente del cargo que ocupan solicitan a las empresas abordar de forma interna proyectos de mejora en este aspecto. Parece que funciona mejor la creación colaborativa de propuestas internas que la queja pasiva

Aspectos que causan estrés y deben abordarse desde otros niveles de actuación.

Tener menos habilidades de las que el puesto requiere para un buen funcionamiento causa estrés. Personas que han sido ascendidos a responsables de equipo/ departamento por su alto rendimiento, sin embargo, carecen de las habilidades fundamentales para el puesto.

Si se logra reconocer es muy fácil solucionar este tema, se forma y mentoriza a la persona hasta que logre desarrollar estas habilidades. Si no se detecta, se tiende a proyectar culpas en el equipo, la persona u otro factor distorsionado y nunca se abordará lo importante: formar al profesional.

El análisis transaccional nos ayuda a comprender cómo es la relación que establecemos con otras personas, el trabajo y con uno mismo desde los 3 personajes que todos llevamos dentro: el padre, niño o adulto. Puedes conocer esta herramienta en este enlace y descubrir cómo se relacionan tus tres personajes en el ambiente laboral.

Tener expectativas “Disney” sobre las interacciones en el trabajo también causa estrés (idealizar las organizaciones, esperar demasiado de la empresa, quejas y más quejas, negarse a ser parte del cambio, pero exigir cambios). Para conocer más sobre cómo es nuestra forma de relacionarnos con el trabajo desde el niño, el adulto y el padre tal y como lo define el análisis transaccional te invito a ver este vídeo y a observar/ describir durante 3 semanas cómo eres en el ambiente laboral desde cada uno de estos personajes.

Conclusión

A la hora de abordar el estrés laboral es necesario mirar detenidamente cuál es el funcionamiento de cada empresa y persona. Todos los escenarios tienen solución si se detecta realmente qué lo está produciendo.

Las sociedades evolucionan constantemente, el ritmo de estas es más lento de lo que sería un abordaje individual. Desde cada escenario podemos aportar recursos y compromiso para que el trabajo sea realmente algo que se pueda disfrutar.

Si las expectativas de una empresa o persona están desactualizadas o infantilizadas, el abordaje puede ser desde un nuevo enfoque de lo que es una relación laboral más adulta. Podemos analizar a nivel empresarial si tiene una cultura 1.0, 2.0 o 3.0 por lo menos. Y a nivel personal si la relación laboral es desde una mirada de niño, adulto o padre según nos enseña el análisis transaccional.

Por último, mientras todo esto sucede y las sociedades evolucionan y retroceden ondulatoriamente recuerda que puedes diseñar tu propio destino y elegir los recursos con los que vs a abordar tu profesión para mantener tu bienestar. Recuerda pedir ayuda a un profesional que te ayude a reconectar con tus valores y tomar decisiones que impulsen tu bienestar, la vida es hoy y hay que saborearla con todos los sentidos hasta en el puesto de trabajo.

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