Crecer a veces es incómodo, reconozcámoslo. Nos saca de una zona conocida y confortable, nos empuja a un entorno incierto y caótico con la esperanza de que no nos vayamos a estrellar y vuelta a empezar. Las empresas son sistemas vivos y su estado natural es hacia el crecimiento pero a veces el propio día a día se convierte en el principal enemigo de su desarrollo. Cómo impulsar el crecimiento en la empresa, es uno de los temas para el mes de septiembre en las empresas.

Hace unos días retomaba un plan de entrenamiento de trail running, el calor aún me decía que alargue un poco las vacaciones pero el cuerpo ya me pedía movimiento. Tocaban series en pendientes, es increíble reconocer las sensaciones corporales que surgen cuando uno va a afrontar un desafío estresante, algo que ocurre exactamente igual en la empresa pero pocas veces nos paramos a prestar atención a «esas sensaciones», que son la base de la inteligencia emocional en organizaciones.

Cuando iba a consultar en la aplicación los intervalos leo en las indicaciones de @ultramanu (una gran persona y entrenador que me está enseñando muchísimo de este mundo): «Visualízate haciendo un gran entrenamiento», así lo hice y en ese momento mi mente y mi cuerpo comenzaron a trabajar juntos. En una consulta grupal también le contaba mi preocupación por tener un ritmo lento, todos coincidían en que en un entrenamiento estructurado el ritmo mejora. La constancia y disciplina siempre tienen recompensa.

El entrenamiento fue duro, pero la satisfacción de haberlo terminado no tiene precio. Como decía antes, crecer a veces es incómodo, nos saca de nuestra zona de confort, pero cuando logras superar un límite te invaden  unas emociones que pocas veces podrás percibir en tu mundo conocido.

Hay que acompañar a los equipos en ese proceso, hay que enseñarles que esas sensaciones incómodas son la preparación para abordar retos y que al terminar la vida te regala un mundo de emociones que nos hacen sentirnos vivos por haber hecho nuestro mejor esfuerzo. Pero, hay que aceptar que crecer a veces es incómodo.

¿Qué podemos aplicar de esto a las organización que quieren impulsar su crecimiento?

  1. Que para impulsar el crecimiento de tu empresa tienes que tener una meta más o menos clara.
  2. La disciplina y las acciones estructuradas son tan importantes como la creatividad y espontaneidad para el crecimiento.
  3. Para crecer hace falta conectar diferentes recursos ya que son la base de la coordinación: acciones, mentalidad, personas.
  4. El crecimiento se planifica.
  5. Los líderes deben saber responder a la pregunta: ¿Sé como acompañar el crecimiento de mi equipo? Y si la respuesta es no, formarse en ello.

Los líderes de equipo como educadores

Si hay algo que define a un líder es su capacidad para inspirar a otros hacia el desarrollo.

  • Los líderes pueden educar emocionalmente a sus equipos para que aumente su capacidad de afrontar situaciones incómodas sin perder su enfoque.
  • Cuando educamos en emociones, permitimos que las personas comprendan qué les está pasando y puedan transformar esas sensaciones en recursos.
  • Un líder de equipos debe contar con herramientas para acompañar a su equipo en su crecimiento, la visualización es una de las herramientas más extendida en el mundo del deporte por sus beneficios a la hora de afrontar retos de alto rendimiento.
  • Educar en el fracaso, el error y la frustración es fundamental si queremos ir acompañados de un equipo maduro y que sepa reponerse ante las dificultades.

Los líderes de equipo como promotores de una cultura de crecimiento

  • Se puede saber si una empresa crecerá en los próximos meses y si lo hará de forma sostenible observando su cultura.
  • «La cultura es como hacemos las cosas», y el cómo se hace a veces difiere de cómo se planifica o de cómo se percibe incluso. Es importante saber reconocer estos aspectos.
  • La mentalidad de las personas determina el cómo harán las cosas. Si su mentalidad es rígida frenará el crecimiento, si es flexible y expansiva será su aliado. A veces conviene trabajar primero en las viejas creencias y actualizarlas, para luego definir una mentalidad de crecimiento.
  • El gran reto del líder es lograr que las personas quieran asumir ese esfuerzo, comprendan el proceso, y asuman el control de su propio camino y motivación.
  • Trabajar en construir una mentalidad de crecimiento se convierte en su principal objetivo si quiere conquistar nuevas cimas.

Qué tener en cuenta antes de iniciar un proceso de crecimiento

  • Verifica la cultura y mentalidad del equipo.
  • Si es necesario refuerza estas áreas antes de promover un reto.
  • Asegúrate de contar con herramientas y habilidades como líder para ello, o elige en qué área formarte para lograr esta competencia.
  • Planifica un nuevo reto con tu equipo, independientemente del día a día.
  • Acompaña ese entrenamiento y enseña al equipo a mejorar comportamientos y corregir desvíos si es necesario.
  • Utiliza los primeros retos/proyectos para crear un sistema de trabajo unificado y aprender del funcionamiento del equipo.
  • Después de varios proyectos el equipo habrá ganado confianza, mejorado su funcionamiento y contará con mejores recursos para seguir explorando.

¡Crecer a veces es incómodo, pero te regala una variedad de sensaciones que te conectan con ese líder que sabes que llevas dentro!

 

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