¿Uno de los miembros de tu equipo directivo está quemado y no sabes qué hacer? Detectas algunos signos de desconexión, pero no sabes que pasa, te preocupa que esté pensando en abandonar la empresa. Es una situación más común de lo que parece, y en muchos casos, las empresas no saben por dónde empezar. Detectar y solucionar el burnout t en directivos es clave para recuperar su potencial. A lo largo de los años hemos trabajado con responsables que, después de invertir tiempo y esfuerzo, sienten que ya no pueden más. Pero la buena noticia es que hay solución, y en Wings Coaching tenemos un protocolo con más de un 90% de éxito en estos casos.
¿Cómo llega un directivo a quemarse?
El agotamiento emocional, o incluso un estado avanzado de burnout, no ocurre de la noche a la mañana. Suele ser el resultado de trabajar dentro de estructuras disfuncionales:
- Falta de procesos claros.
- Departamentos desalinizados.
- Sistemas de trabajo inexistentes.
Este caos genera frustración, sobreesfuerzo y desconexión emocional, incluso en los perfiles más comprometidos. En casos extremos, el burnout puede llevar a una completa desvinculación emocional y una pérdida de productividad crítica.
Las características de estas personas
Curiosamente, las personas que más sufren este desgaste, y en algunos casos burnout, suelen ser las más empáticas, comprometidas y colaborativas. Estas mismas cualidades las llevan a asumir más responsabilidades de las que pueden manejar, especialmente en entornos sin apoyo estructural. El burnout en directivos no es tan sencillo de detectar porque suele ocurrir en perfiles como los que acabamos de describir y el sentimiento y malestar que arrastra se solapa con ese exceso de compromiso, lo que hace más complejo detectar el síntoma.
Síntomas para detectar un directivo desvinculado emocionalmente
Un directivo que atraviesa un estado de burnout no siempre comunica directamente su situación. Sin embargo, como CEO o responsable, puedes identificar estos síntomas clave para actuar con rapidez:
- Desmotivación evidente:
- Muestra poco interés en proyectos clave o reuniones importantes.
- Su entusiasmo ha disminuido notablemente en comparación con el pasado.
- Baja proactividad:
- Evita tomar decisiones o asumir nuevas responsabilidades.
- Cumple únicamente con lo necesario, sin buscar innovar o liderar.
- Cambios en la comunicación:
- Respuestas más cortas, evasivas o incluso irritables.
- Menor interacción con su equipo o aislamiento en su día a día.
- Aumento de errores o distracciones:
- Comete fallos poco habituales en su desempeño.
- Se muestra menos concentrado o comprometido con los resultados.
- Ausencias recurrentes:
- Incremento en bajas médicas, permisos o llegadas tardías.
- Participación irregular en actividades importantes de la empresa.
- Quejas frecuentes:
- Expresa insatisfacción constante con la carga de trabajo o la dinámica del equipo.
- Manifiesta sentirse “desplazado” o poco valorado dentro de la organización.
- Actitud defensiva o resignada:
- Reacciona con defensividad ante el feedback.
- Adopta una postura de resignación, señalando que «nada cambiará» o «ya no vale la pena intentarlo.»
Actuar con rapidez ante estas señales es clave para evitar que el problema escale y cause una pérdida irreversible.
Un punto crítico para la empresa
Perder a un directivo quemado, especialmente cuando está cerca de un nivel de burnout, no es una opción viable para muchas empresas. Estas personas suelen tener un alto impacto en la organización y reemplazarlas supone un coste enorme en tiempo, dinero y conocimiento.
Por eso, abordar estas situaciones a tiempo no solo beneficia al individuo, sino que también es una decisión clave para la sostenibilidad y el crecimiento de la empresa.
Claves para revertir la situación
- Prepare una reunión sincera: Habla con la persona afectada, expresa tu preocupación y comprométete a encontrar soluciones juntos.
- Escucha empática: Permite que exprese sus emociones y dificultades, sin interrumpir ni juzgar. A veces, las respuestas más importantes están en lo que la persona ya intuye.
- Diseña un plan de acción conjunto: Implementa un proceso de coaching ejecutivo, realiza reuniones quincenales de seguimiento y ofrece apoyo continuo. Tu compromiso como responsable puede ser imprescindible en las primeras etapas.
Las 3 claves para recuperar su potencial: comprometerte personalmente con la mejora de la su situación, realizar los cambios estructurales necesarios y mantener feedback periódicamente.
El caso de José (nombre ficticio)
José había sido la mano derecha del CEO desde el inicio de la idea de negocio. Tenía competencias en gestión, finanzas, compras y negociación, y su puesto aportó un valor enorme desde el principio. Sin embargo, a medida que la empresa comenzó a expandirse, José fue desplazado de un puesto a otro para dar espacio a «nuevas estrellas de fichaje», como las llamaba la gerencia.
Para cuando inició el proceso de coaching, José ya había sufrido 7 cambios de funciones. En ese momento, no tenía un puesto ni tareas específicas; su trabajo se había redistribuido por completo. Su estado era de enfado, decepción y divorcio emocional, llegando a un nivel de burnout avanzado.
El proceso comenzó atendiendo su estado emocional y generando puentes para abrir una comunicación sincera entre José y la gerencia. En una segunda etapa, analizamos la estructura de la empresa, ajustamos el organigrama y asignamos un nombre y lugar específico a su puesto. Finalmente, lo reinsertamos con nuevos proyectos y funciones actualizadas, alineadas con los próximos pasos de expansión.
Hoy, 10 años después, José sigue aportando su experiencia y liderazgo, consolidado como un pilar fundamental de la empresa.
Qué hacer si la persona quemada eres tú
Si te sientes identificado con esta situación, aquí tienes pasos concretos para comenzar a cambiar tu realidad:
- Potencia tu capacidad para poner límites y priorizar sin dañar las relaciones. Estas habilidades son esenciales para personas empáticas que tienden a asumir demasiadas cargas en el ámbito laboral.
- Comunica a los responsables la situación emocional y estructural de tu puesto. Hablar abiertamente puede ser difícil, pero es el primer paso para obtener apoyo y encontrar soluciones.
- Busca ayuda profesional. Un proceso de coaching puede proporcionarte claridad, herramientas y la fuerza emocional que necesitas para reconectarte con tu propósito.
Recuerda: pedir ayuda no es un signo de debilidad, sino un acto de valentía que puede marcar la diferencia entre seguir avanzando o caer en un burnout irreversible. Te dejo un enlace en el que encontrarás algunas pautas personales, haz clic aquí.
El método Wings Coaching
En los últimos 10 años, hemos ayudado a que más del 90% de las personas que han pasado por este proceso vuelvan a reconectarse emocionalmente con su puesto y su empresa.
Lo logramos porque trabajamos tanto con la persona como con la estructura organizacional, generando soluciones sostenibles y profundas. Nuestro enfoque no solo recupera el vínculo emocional de la persona, sino que también aborda las causas estructurales que llevaron a esta situación, evitando que otros miembros del equipo caigan en el mismo ciclo de burnout.
¿Estás listo para transformar esta situación en una oportunidad de crecimiento para tu equipo y tu empresa? Contacta con Wings Coaching hoy y convierte el burnout en una oportunidad de cambio positivo.
