El mejor momento "siempre" es ahora

La generación Baby Boomers estuvo marcada por el entusiasmo, la reconstrucción y los valores. Eran unos verdaderos abanderados del lema, —el mejor momento siempre es ahora—.

Esta generación se encontró con un mundo casi destruido, pero conectaron con algo mucho más grande: se encontraron con ellos mismos, con ese líder que todos llevamos dentro.

Wikipedia: «…Y así comenzó otra etapa de la historia marcada por el optimismo, la búsqueda de la expansión de la libertad individual y el movimiento por los derechos civiles.»

Esperanza basada en las personas

Surge en mí una sensación de esperanza cuando veo a sanitarios “crear” medidas de protección, empresas que cambian sus líneas de producción para fabricar material sanitario, etc., porque se parece mucho a esa conexión de esta maravillosa generación. De hacernos protagonistas, responsables de hacer con lo que tenemos lo mejor que podamos.

Lo que me pregunto es si ocurrirá ese milagro; si las personas vamos a decidir abandonar ese estado de bienestar ficticio que nos atonta, que tiene casi destruido este planeta, y comenzará a experimentar el estado de creatividad. Si vamos a comenzar a crear nuevas soluciones con nuestras manos, porque todas las respuestas no van a venir de arriba.

Confianza en el ser humano

Y no, no voy a desperdiciar un solo segundo en críticas políticas, ya habrá tiempo para algunas cosas, hoy quiero hablar del ser humano y de lo que podemos aprender de esa generación de 1946 a 1964.

Las marchas que hoy vivimos con tanta energía fueron su verdadera lucha, ellos son los protagonistas de los derechos de las mujeres, discapacitados, homosexuales. Ahora nosotros luchamos por evolucionar ese legado, pero los protagonistas son ellos.

Nuevo escenario, nuevo reto

Hoy, lo cierto es que la vida nos ha puesto frente a un nuevo escenario: autónomos, artistas, deportistas, empresarios, sanitarios, profesionales de la educación, seguridad etc. etc. El estado de bienestar en el que vivíamos en algunas partes del mundo no es sostenible, y menos en situaciones de crisis.

Pero lo que ninguna situación extraordinaria nos puede arrebatar es la capacidad de construir nuevos caminos, y de crear nuevas situaciones por nosotros mismos.

Parábola del abejorro

Cuenta una historia, —que no se si es real—, que dice que:

aerodinámicamente es imposible que el abejorro pueda volar, porque el peso de su cuerpo es mucho mayor que lo que pueden soportar sus alas. Dicen aquellos contadores de historias, que esto ocurre porque sus padres olvidaron contarle «que no podía», y creció sin esa limitación.

Así que, si estás como el 99% de las personas en una situación de incertidumbre, pérdidas económicas, etc., te invito a crear pequeñas opciones de futuro, no te queda otra, porque tienes la misma creatividad que todo ser humano, y hay gente que ya está preguntándose qué ventana puede abrir donde se han cerrado otras puertas.

Porque el mejor momento “siempre” es ahora

Así que, desahógate si lo necesitas porque muchas veces nos hará falta soltar emociones. Pero luego convoca una reunión urgente con tus neuronas, es momento de activar el enfoque creativo.

Comienza a soñar y ponte en marcha

Empieza a imaginar 2 o 3 posibles escenarios para los próximos meses:

  1. Dibújalos (es la mejor forma de conectar con tu creatividad),
  2. haz un listado de los recursos que sí dispones y
  3. haz un listado de respuestas a estas preguntas:
    a) ¿Qué voy a hacer en las próximas tres semanas?
    b)¿Qué haré con estos recursos las siguientes tres semanas?

Son hipótesis, pueden modificarse, pero te mantendrá conectado con tus recursos, y sólo necesitarás actualizarlas.

A continuación te invito a ver este vídeo que he grabado para ti. Si te gusta, suscribirte en mi canal de YouTube.

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