Motivatión

Motivación

Frente a las teorías clásicas de motivación, reacción- estímulo, desarrollo profesional, premios etc (que tiene un buen impacto en mercados más sencillos y de baja competitividad). Se encuentra el modelo de gestión de la voluntad, que propone que en el Ser humano existe una fuente de actividad autónoma y potencialmente inagotable. Hacemos cosas porque queremos hacerlas, independientemente de que determinados estímulos refuercen en ocasiones nuestros esfuerzos….

Un buen directivo no es el que motiva bien, sino el que se abstiene de desmotivar.

En principio, todo el que se incorpora en una actividad profesional, y a una nueva empresa, tiene la intención de desarrollar sus capacidades, de cooperar en el éxito de un proyecto común, de superarse a si mismo y de alcanzar un logro excelente. Tal vez la pregunta que debamos formularnos no es ¿cómo puedo motivar a estas personas? sino ¿qué estoy haciendo para que este gran capital de entusiasmo se desvanezca?

Con gente cumplidora no se puede competir en el siglo XXI, hace falta gente que libere facultades que no se pueden comprar: imaginación, creatividad, entusiasmo, compromiso, como ha señalado el profesor J. F. Aguado. (Forjadores de líderes, 29)

Dejar espacio para que la gente libere estas facultades requiere desarrollar otras tantas por parte de los directivos: estructura, organización, confianza, visión compartida. Y si bien en un papel puede verse como una tarea sencilla, requiere de un alto nivel de auto- conocimiento, gestión de la incertidumbre y flexibilidad.

Es ahí donde, a través de un gran desarrollo profesional, la persona ocupe el cargo que ocupe, va acompañando este proceso de una gran evolución personal…

 

 

 

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