¡Hola! Hoy te quiero contar como fue que Juan lo intentó 2 veces y no pudo motivar a su equipo. Porque no siempre salen las cosas como queremos, y no siempre usamos el recurso que en ese momento el equipo necesita. Lo importante es que logres tener conversaciones fluidas con las personas del equipo y que logréis detectar con la mayor precisión posible que es lo que necesitan.

Era la 2º jornada de un programa de formación para responsables de equipo y Juan me dice frente a toda la clase: _” ¡Eso es mentira, he hecho lo que dijiste en el módulo anterior y no funciona!”. El silencio fue abrumador, por suerte salió mi personaje “Silvia exploradora” con toda su curiosidad para saber que había pasado, y no “Silvia perfeccionista/ nada puede salir mal” jeje. ¡Si, les pongo nombre a los personajes que voy identificando en mí! Hay que saber reconocer los roles y personajes que surgen en nuestro liderazgo como forma de autoconocimiento que luego nos juegan malas pasadas (te he dejado un vídeo muy chulo sobre el tema).

Sigamos. Le pedí que acercara colocando una silla a mi lado y juntos hicimos un estudio de caso.

  1. Repasamos todo el proceso que hizo para presentar el proyecto de motivación su proyecto de motivación de equipos y estaba bien.
  2. Nos contó que recibió que recibió negativas al proyecto. No hubo interés, tensión sana, nada.
  3. A continuación, analizamos el sector y encontramos información muy valiosa que podría servir no sólo a Juan, sino a todo el grupo en cuanto a la motivación como recurso.

La empresa de Juan pertenece al sector servicios con un sistema de venta a puerta fría, algo que fortalece mentalmente mucho a los equipos comerciales si cuentan con el apoyo necesario. Además, su equipo tenía unos porcentajes de ejecución de venta muy altos.

Después de unos gráficos en la pizarra, preguntas, ejemplos, etc. El grupo le dijo: _” Juan, a tu equipo no le falta más motivación, ya la tiene”.

Conclusión

La motivación es un recurso más para el responsable de equipos, pero como todo en la vida, hay que analizar en qué momentos usarla y por qué.

Este recurso que te comparto es sólo una visión global desde donde empezar a hacer ese análisis poniendo el foco en el sector y el tipo de actividad del equipo.

DE VENTA DIRECTA O SOMETIDOS A PRESIÓN. Suelen tener objetivos de venta y plazos. Se automotivan. Los proyectos de motivación no deberían dirigirse a aumentar la tensión.
EQUIPOS SIN RETOS, CON RUTINAS ESTABLES EN LA EMPRESA. Son equipos que tienen rutinas estables y donde nunca pasa nada más que resolver alguna incidencia. Aquí es muy productivo crear proyectos de motivación ya que se conecta con el talento de las personas y se fortalecen los vínculos.
EQUIPOS ENERGICOS CON POTENCIAL PARA GENERAR UN ALTO IMPACTO POR PROYECTO. Son equipos donde se percibe energía activa. Son curiosos, quieren más. Si se les propone un proyecto retador para aumentar el impacto en la empresa suelen acogerlo con ganas y mantienen sus niveles de desempeño altos.

Ejercicio personal

Te invito a analizar 3 o 4 características de tu equipo: el tipo de trabajo que realizan, el sector, por ejemplo. Una vez tomados estos apuntes dibuja una tabla de 2 columnas y 2 filas donde personalices los 4 trimestres del año, escribe en cada uno el volumen de trabajo en cada etapa (buscamos detectar los picos de mayor tensión/ trabajo y los de menos actividad).

Después de analizar todos estos datos podrías realizar el test de motivaciones predominantes y ver cuál es tu particular tendencia para motivar (conocer nuestras tendencias es muy importante para liderar sin sesgos).

Luego de todo esto, podrías estar en condiciones de decidir cuándo es el momento para presentar un proyecto de motivación al equipo y que cause un impacto positivo en las personas. Si no conoces el test de motivaciones predominantes escríbeme y te lo envío.

¡Nos leemos la semana que viene!

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